La caída del autocuidado

Huyo de las palabras que se repiten sin cesar no porque yo quiera ser original, (que también, un poquito, porque el maldito ego y tal) sino porque se me parece mucho a cuando pronuncias sin parar jamónjamónjamónjamónjamón y terminas por decir monja.

Entonces, decimos autocuidado, autocuidado, autocuidado y terminamos hablando de mascarillas hidratantes coreanas en “self-care sunday” y también de lo mal que nos hemos portado durante los días de navidad porque hemos comido lo que nos ha venido en gana y estamos esperando el 1ero de enero para resetearnos y volvernos buenxs. Casi dudando de nuestra adultez y de nuestra propia habilidad para nutrirnos.

inserte su palabrota de confianza aquí

Soy yo la primera que tiene que recordarse de que mi contexto es mucho mayor que las inmediaciones de mi cuerpo.

Y en respuesta a este pensamiento mío, saldrá una publicación en instagram con una tipografía fantástica, de colores vibrantes, diciendo: “vales más que el número de la balanza” pero seguiremos actuando como si eso no es verdad y nos felicitaremos cuando hayamos bajado de peso, porque ese sigue siendo el principal indicador de (¿falsa?) salud que queremos ver, la salud tiene que ser bonita, porque hace mucho tiempo definimos lo bonito como delgado.

Ya no es 1874, no son los tiempos en que Jane Eyre es felicitada por recuperar el color de sus mejillas y carne alrededor de los huesos, y no es eso lo que quiero tampoco, supongo que lo que me gustaría es dejar de provocar enfermedades de trastornos alimenticios con nuestra priorización del físico y parar de ver la gordura como un defecto o un insulto, aquí, ahora, en el espejo, en las fotos.

También, sería interesante intentar abandonar el mantra cortísimo “ámate más” como quien pretende que en esta sociedad todo está dado para amarte y aceptarte fácilmente. Si de verdad vamos a discutir sobre cuidarnos a nosotrxs mismxs ojalá lo pensáramos en grande:

Otros cuidados, otros contextos

Como no puedo evitarlo, es más fuerte que yo y sigo rindiéndome año tras año a la necesidad imperiosa de hacer alguna que otra resolución, cayendo rendida siempre ante la sensación refrescante de la página en blanco (de eso hablé aquí), hoy mi intención es que construyamos, si tú quieres, dichas resoluciones a lo macro.

Contexto #1: la vida diaria es la vida en total

En broma pero muy en serio, decía por historias en estos días que la limpieza a fondo del lugar que vivimos es una manera de cuidarnos y muchxs estuvieron de acuerdo. Monica Geller estaría de acuerdo.

¿Qué puedes incorporar en tu vida diaria o una vez a la semana que te haga sentir bien, conforme, en orden, al día? Parecerá un chiste, pero levantarme a barrer me salvó de momentos críticos en el confinamiento.

Contexto #2: los límites

¿Hola? ¿Trabajar menos? ¿Decir más que no? ¿Pasar menos tiempo en instagram? ¿Dejar el móvil fuera de la habitación? ¿Tomar más descansos cortos no negociables?

Contexto #3: lo que seríamos si no fuéramos lo que somos

Algunxs queremos secretamente hacer cerámica, lettering y carpintería sin ninguna aspiración de negocio alrededor de ello. ¿Por qué no proponernos a hacer algo una vez al mes, o probar una vez siquiera, solo por hacer algo que te complace? Con-place.

Contexto #4: los medios

Yo, que durante mucho tiempo fui culpable de no entrar a ver la cuenta bancaria, puedo testificar a favor de los beneficios de hacer seguimiento de mis gastos, conocer cuáles son mis compras impulsivas, lo que podría ahorrar al mes… e instaría a cualquiera a la que esto le parezca buena idea, a empezar a hacerlo.

¿Qué dice de mí el uso que hago de lo que dispongo y qué puedo cambiar?

Contexto #5: lxs demás

La inspiración más pertinente me viene de Julie&Julia, donde Julie se propone a hacer una receta de Julia Child diariamente por un año.

¿Cómo voy a asegurarme de disfrutar de los talentos de otrxs de manera constante? ¿Sobre qué o de quién quiero leer más? ¿Saber más? ¿Solo para mí o con alguien más?

Dime, ¿te he dado en qué pensar? Puedes escribir aquí debajo o en privado: ¿cuáles otros cuidados van a tomar prioridad este año?

Prosa Ojerosa

4 comentarios en “La caída del autocuidado”

  1. Justo anoche comentábamos durante la cena que no suelo hacer propósitos de año nuevo, sino ‘deseos macro’(salud de varios siempre me consume unas 6 uvas). Para 2021 quiero tratarme con gracia, evitar comparaciones inútiles e impracticables y darle gas al auto-estima. #gasalautoestima #chinchin #feliz2021 #fuera2020 #llevatelo

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *